Por qué la Luna importa
La Luna simboliza emoción, cuerpo, memoria y ritmo interno. Sus fases no obligan a nada, pero funcionan como recordatorios naturales: hay momentos para sembrar, momentos para actuar, momentos para ver y momentos para soltar.
Trabajar con la Luna ayuda a ordenar la intención espiritual. Cuando eliges una acción alineada con una fase, conviertes el ritual en hábito y el símbolo en movimiento real.